Lo dijo Hugo Ibarra, el jugador de Boca, en un mano a mano con La Mañana en la casa de sus padres, en El Colorado. Remarcó además que ese era el deseo del desaparecido presidente del club Pedro Pompilio, lo que sirvió para fortalecer el grupo.La victoria contra Tigre en la última fecha del triangular del torneo Apertura ya había quedado atrás, y el corazón que supo estar en la garganta luego del gol de Leandro Lázzaro volvió a su lugar con el pitazo final que marcaba el comienzo de los festejos por la estrella número 23 conseguida, justo el 23 de diciembre como si eso fuera poco ante tanta causalidad si se quiere.Pero aquello como se dijo fue sólo el inicio de otra alegría ya que la parranda se extendió y entonces la agenda marcó algunos encuentros con los muchachos del plantel que hizo demorar su llegada a casa.Ahí, en El Colorado, bien al sur de la provincia de Formosa, mamá Eusebia y papá Sixto esperaban con impaciencia al nene que aún es para ellos, ese mismo al que desde chico enseñaron que cuando no había para bancarse ciertos gustos como necesidades básicas, había que salir a poner el hombro como lo hizo más de una vez.Fue entonces que la Navidad lo agarró por Santa Fe, en la casa de uno de sus hermanos, para llegar al terruño que siempre estira el 27 del mes pasado a bordo de su BMW negro que despierta envidia a cualquier amante de los fierros.La máquina lucía estacionada en el barrio 46 Viviendas de “La Perla del Sur”, en la casa de sus padres, cuando La Mañana pudo ubicarla después de preguntar a cuadras de ahí a un grupo de personas que pasaban en bicicleta. “Síganme, allá es”, dijo uno de ellos que se puso delante del móvil del diario como haciendo las veces de guía. Es que encuentros anteriores no se habían dado en ese lugar cuando anduvo por la provincia.Y ahí, en la vereda, alrededor de las 11 del pasado 30 con tereré en mano, estaban ellos, los que un 1 de abril de 1974 decidieron ponerle de nombre Hugo Benjamín, para recibir a los enviados del suplemento Ovación que tras preguntar por el “Negro”, fue mamá Eusebia quien tomó la posta para avisar que el nene estaba durmiendo pero que ya había informado que atendería sin problemas y que había que volver más tarde.Tras hacer tiempo, fue cerca de las 13 cuando se dio el regreso y después de que uno de sus hermanos Alfredo atendiera, se lo pudo ver salir a la vereda de su casa con la sonrisa amplia de siempre que hasta podría formar parte de cualquier publicidad de crema dental por lo blanco de sus dientes y, bañado de humildad y con la simpleza que solo tienen los grandes, en medio de una ronda bien servida de tereré, contó lo que le dejó el 2008.- ¿El título tras la sufrida definición que tuvo el torneo fue como un gran respiro?- Sí, la verdad que fue un año con muchos vaivenes porque tuvimos situaciones que se nos complicaron por lesiones de algunos jugadores hasta la desgracia y la muerte del presidente de Boca, que fue lo que sentimos muchísimo más. Y al final de todo después de tanto sacrificio y empuje pudimos lograr lo que realmente queríamos y que era el deseo principal de Pedro Pompilio de ganar un título local porque hacía varios años que no lo ganábamos.- ¿Se metieron más en el torneo luego de eso o después de ganarle a River por las cuestiones íntimas que se ventilaron?- Creo que fue un poco más después de ganarle a River porque el problema que subsistió en el plantel salió a la luz y pocas horas después vino el clásico. Eso fortaleció y fue el trampolín para meternos de lleno en el campeonato y pelearlo sabiendo que estábamos lejos en ese momento. Recuerdo que antes de visitar a River estábamos a once puntos, San Lorenzo ya había jugado y ganado, la desventaja la fuimos limando hasta que se emparejó todo en las últimas fechas; también se sumó Tigre que hizo una campaña enorme pero la suerte estuvo para nosotros.- ¿Por donde pasó esta consagración?- Creo que todo dependió del trabajo que veníamos haciendo sabiendo que el club hizo un sacrificio grande porque el plantel estuvo mechado con muchos chicos que están haciendo sus primeros pasos en el profesionalismo y algunos grandes que todavía quedamos y queríamos lograr este campeonato primero que nada por el deseo de Pompilio y después por el grupo y la gente.- ¿Da lo mismo ser campeón por un gol como lo hicieron que hacerlo por una buena diferencia de puntos?- Ganar un campeonato es mejor a veces hacerlo por un punto o tres de ventaja pero siempre hay que mirar en el palmarés y en el futuro la gente mira y sabe que este campeonato lo ganamos de la manera en que lo ganamos. También recuerdo que como este, está el que habíamos perdido frente a Estudiantes con Ricardo Lavolpe como técnico y eso queda.- ¿Volvieron aquellos fantasmas esta vez?- No, no, pero por momentos cuando termina todo uno hace un análisis y dice bueno: ganar vale la pena porque de la manera en que perdimos ese campeonato fue muy doloroso y también hay un recuerdo. Todo vale.- Bilardo una vez dijo que el subcampeón es el primer perdedor.- Je je Bilardo tiene muchas frases que a veces un técnico de experiencia como él sabe mucho, pero sí, que se yo. Ahora nosotros tenemos que renovarnos y tratar de formar un equipo como para pelear la Copa Libertadores y sabiendo que todo lo que nos costó en el 2008, este pueda ser un poco menos costoso pero teniendo en cuenta que para eso suceda tenemos que dar mucho.- ¿Ganar el campeonato local ayudó a tapar lo que no se pudo a nivel internacional?- No para nada porque nosotros fuimos concientes de lo que hicimos a nivel internacional. La última Copa Libertadores que jugamos creo que hace mucho ningún equipo jugó de la manera en que lo hizo Boca. Si uno se pone a pensar, la semifinal la perdimos con la frente en alta, jugando un fútbol tremendo y creo que fue de lo mejor que habíamos hecho en mucho tiempo y eso el hincha te lo reconoce cuando te dice: así sirve. Un deseo personal es justamente jugar otra vez la copa y ganarla.- ¿Cuál es el secreto de Boca? Porque los técnicos y algunos jugadores pasan y siempre está ahí.- Esa es una pregunta que hacen muchos pero creo que un poco pasa por los jugadores que quedan del 98, somos cuatro los que estamos en el grupo de ese año tan glorioso cuando todo comenzó con Carlos Bianchi como técnico y ahí se entendió lo que realmente era llegar a ganar títulos, mantenerse, seguir vigentes y cada año renovarse y poder ganar más cosas. Eso fue lo que nos enseñaron los entrenadores, sobre todo Bianchi. Y los que todavía estamos buscamos implementar eso en los chicos y en los que vienen para que se curtan de esa madera, de ese pensamiento y en el futuro puedan seguir con esa bandera porque nosotros en algún momento tenemos que dejar. Boca es un club que todos los años tiene que pelear todo lo que juegue y si tiene que hacerlo en tres o cuatro frentes, ganar dos o tres o si se puede los cuatro.- ¿Carlos Ischia agarró muy bien todo aquello?- Ischia lo sabe muy bien porque él estaba en el grupo cuando se comenzó y entiende a la perfección lo que es Boca. Gracias a Dios es un técnico que conoce la institución, que no le pesa nada y realmente le queda bien el saco de este club; ojalá que este año le vuelva a ir todo bien y nosotros vamos a ser los primeros en buscar que así sea.- ¿Todo eso con la posible vuelta de Bianchi pesará menos?- Si se da realmente así de que Bianchi pueda ser el manager general del club, es una idea muy linda porque es un tipo que conoce muy bien la institución, le puede sacar mucho provecho, es una persona que sabe muchísimo y creo que si el presidente de Boca hace eso en este momento, es el mejor acierto que pueda hacer porque el club se enriquecerá con los chicos que puedan llegar a jugar en primera.- ¿Es un gran motivador?
- No sé si es así pero si la persona exacta que conoce a la perfección lo que es un vestuario y al jugador como está en su estado de ánimo y eso en fundamental. El jugador antes de ponerse una camiseta es una persona y tiene justamente estados de ánimos diferentes y Bianchi sabía lo que realmente le pasaba a cada jugador en la semana y sobre todo antes de jugar un partido. Entonces trabajaba eso y los domingos se veía el fruto donde los jugadores parecía que estaban arriba de un avión.
Via: La Mañana (http://www.lamanana-online.com.ar/notas/notat.asp?str1=2 str2=tapa)